La Semana Santa es una fiesta móvil: cae entre finales de marzo y finales de abril según el año. En 2027 va del 21 al 28 de marzo, una de las más tempranas de las últimas décadas. Sea cual sea la fecha, siempre coincide con el inicio de la primavera lisboeta, cuando los jardines empiezan a florecer y la temperatura se vuelve perfecta para caminar. Combinar los actos religiosos con la exploración de la ciudad en este momento del año es uno de los planes más gratificantes que puedes hacer en Lisboa.
Las Procesiones de Lisboa
Las procesiones de Semana Santa en Lisboa son más recogidas que las del sur de España, pero tienen una solemnidad particular. Las más importantes salen de Alfama, el barrio más antiguo y más religioso de la ciudad. La Procissão do Senhor dos Passos da Graça, organizada por la Iglesia de Nossa Senhora da Graça, es una de las tradiciones más antiguas de Lisboa: recorre las calles de Alfama el Domingo de Ramos con imágenes barrocas llevadas en andas.
La Procissão do Enterro, el Viernes Santo, recorre el Bairro Alto desde la iglesia de São Roque hasta la Basílica da Estrela. Más recogida y nocturna, es uno de los actos religiosos más emotivos del año en Lisboa. Para ver las procesiones, llega al menos una hora antes al punto de partida y sigue el recorrido a pie.
Iglesias para Visitar en Semana Santa
La Semana Santa es el mejor momento del año para visitar las iglesias históricas de Lisboa: están más activas, tienen decoraciones especiales, y las ceremonias religiosas dan a sus espacios una dimensión que no tienen en otras épocas. La Basílica da Estrela, el Pantheon (Iglesia de Santa Engrácia) y la Iglesia de São Roque son las más recomendadas para la Semana Santa.
La Sé Catedral —la catedral más antigua de Lisboa, construida sobre la mezquita mayor mora en el siglo XII— celebra todas las ceremonias principales de la Semana Santa. El Jueves Santo por la noche, la tradición del Lavatorio de los Pies es uno de los actos más seguidos por los lisboetas devotos.
Gastronomía de Cuaresma
La cocina de Cuaresma y Semana Santa en Portugal tiene identidad propia. El bacalhau (bacalao salado) es el protagonista absoluto: hay una leyenda que dice que Portugal tiene 365 recetas de bacalhau, una para cada día del año. En Semana Santa se preparan las más tradicionales: bacalhau à brás, bacalhau com grão de bico (con garbanzos), bacalhau assado (asado al horno con patatas y aceitunas).
Los dulces de Semana Santa tienen nombres sugestivos: Folar da Páscoa (una especie de pan dulce con huevo duro en el centro), Pão de Ló (bizcocho esponjoso y húmedo), Filhós (buñuelos de Cuaresma). Las pastelerías de toda Lisboa los tienen en sus vitrinas desde la semana anterior a la Pascua.
Tip local
Si visitas Lisboa en Semana Santa, reserva alojamiento con mucha antelación. Es una de las épocas de mayor afluencia del año junto con las Festas de Lisboa (junio) y el verano. Los precios suelen subir un 20-30% respecto a la temporada normal de primavera.



