Día 1: Baixa, Chiado y Alfama
Empieza por la parte más fácil de caminar: Rossio, Baixa y Praça do Comércio. Después sube hacia Chiado y termina en Alfama, dejando los miradores para la tarde. Es un primer día clásico, pero funciona porque concentra buena parte de la Lisboa histórica en un recorrido continuo.
- ✓Rossio y Praça da Figueira.
- ✓Rua Augusta y Praça do Comércio.
- ✓Chiado y Largo do Carmo.
- ✓Alfama, Santa Luzia y Portas do Sol.
- ✓Atardecer en un mirador si todavía tienes energía.
Día 2: Belém y el oeste de Lisboa
Dedica la segunda jornada a Belém. Jerónimos, el paseo junto al Tajo, los Pastéis de Belém y los monumentos de la zona caben mejor juntos que mezclados con Alfama o Graça. Si terminas temprano, continúa hacia Alcântara o vuelve al centro sin añadir otra gran subida.
- ✓Monasterio de los Jerónimos.
- ✓Pastéis de Belém.
- ✓Praça do Império y paseo junto al río.
- ✓Torre de Belém y Padrão dos Descobrimentos según tus prioridades.
- ✓Alcântara como extensión opcional.
Día 3: Sintra sin intentar verlo todo
Sintra merece un día separado. Intentar sumar Cascais el mismo día suele convertir la excursión en una cadena de transportes. Elige dos grandes visitas y deja margen para moverte entre ellas.
Día 4: Graça y Parque das Nações
El cuarto día sirve para salir del circuito más repetido. Empieza en Parque das Nações si quieres arquitectura contemporánea, paseo junto al Tajo y Oceanário; después vuelve por la Línea Roja y termina en Graça para ver la ciudad desde arriba.
- ✓Estación de Oriente y Parque das Nações.
- ✓Paseo ribereño u Oceanário si te interesa.
- ✓Metro hasta Alameda y conexión hacia Graça.
- ✓Miradouro da Graça.
- ✓Senhora do Monte para terminar con una vista amplia.
Cómo adaptar la ruta si llueve o vas más lento
No cierres los cuatro días como si fueran una reserva. Si llueve, cambia un mirador por museo o mercado; si el primer día te deja cansado, mueve Graça al siguiente. Tener cuatro días es precisamente lo que permite ajustar el ritmo sin perder lo esencial.


