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Guías

Cascais: el pueblo costero perfecto para escapar de Lisboa

A solo 30 minutos en tren, Cascais combina playas doradas, palacios históricos y un paseo marítimo que invita a quedarse. Guía completa para un día perfecto.

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Por José Tabares

Desde Lisboa

||13 min lectura
Imagen del artículo: Cascais: el pueblo costero perfecto para escapar de Lisboa sobre Guías en Lisboa
Cascais: el pueblo costero perfecto para escapar de Lisboa — Foto: Estaba en Lisboa

Cascais fue el refugio de verano de la familia real portuguesa a finales del siglo XIX, y esa herencia de elegancia todavía se percibe en sus calles. Aunque hoy es más accesible que entonces, mantiene un aire distinguido que la diferencia de otros pueblos costeros. A solo treinta minutos en tren desde Lisboa, es la excursión perfecta cuando necesitas un respiro del bullicio urbano.

📍 Cómo llegar

Tren directo desde Cais do Sodré cada 20 minutos. El trayecto dura 30-40 minutos.

⏰ Mejor hora para ir

Sal temprano para ver el centro y la costa sin prisas, sobre todo en verano.

He venido aquí decenas de veces —a veces solo para pasear, otras para pasar el día en la playa, algunas para comer pescado fresco— y cada vez descubro algo nuevo. Cascais es pequeño pero tiene suficiente para llenar un día completo sin agobios, y el ritmo relajado del pueblo es el antídoto perfecto para el estrés de la capital.

El viaje en tren: un preludio con vistas

La línea de tren que conecta Lisboa con Cascais es una de las más bonitas de Portugal. Sale de Cais do Sodré cada veinte minutos y sigue la costa durante todo el trayecto, ofreciendo vistas constantes al Atlántico. El viaje dura entre treinta y cuarenta minutos dependiendo de si coges el expreso o el que hace todas las paradas.

El precio es de 2,30 euros por trayecto (4,60 ida y vuelta), y puedes usar la tarjeta Viva Viagem que ya tienes del metro. Siéntate del lado izquierdo viniendo desde Lisboa para las mejores vistas al mar. El tren pasa por Estoril —donde se celebra el Grand Prix de Fórmula 1— y por playas que parecen sacadas de una postal antes de llegar a Cascais.

💡Los fines de semana en verano el tren puede ir lleno. Si puedes, viaja entre semana o a primera hora de la mañana para tener más espacio y mejores vistas.

El centro histórico: calles que invitan a perderse

"Cascais es lo suficientemente pequeño para explorarlo a pie sin mapa. El centro histórico tiene calles peatonales adoquinadas, tiendas de artesanía local, y restaurantes con terrazas donde sentarse a observar el ritmo del pueblo. El ambiente es más relajado que el centro de Lisboa —menos turistas apresurados, más paseantes que se toman su tiempo—."

La Rua Frederico Arouca es la calle principal, llena de tiendas y cafeterías. Pero las calles laterales son donde está el encanto real: callejones estrechos que desembocan en pequeñas plazas, casas pintadas de colores pastel, y el olor a mar que impregna todo.

Las playas: arena dorada en el corazón del pueblo

Praia da Conceição es la playa principal, justo en el centro del pueblo. Tiene arena dorada, agua limpia (aunque fría incluso en verano), y un paseo marítimo perfecto para caminar. En verano se llena de familias y turistas, pero en otras épocas del año es sorprendentemente tranquila.

A diez minutos caminando hacia el este está Praia da Rainha, más pequeña pero más bonita. Está protegida por rocas que crean un ambiente más íntimo, y suele tener menos gente. Es mi favorita para pasar la tarde cuando el sol empieza a bajar.

"Y si caminas hacia el oeste por el paseo marítimo, llegarás a Praia da Duquesa, más grande y con más servicios (duchas, alquiler de sombrillas). Todas están conectadas por un paseo que invita a caminar de una a otra."

💡En verano, llega temprano si quieres un buen sitio en la playa. A partir de las once de la mañana, las mejores zonas se llenan. O ven fuera de temporada: el agua sigue siendo fría, pero tendrás las playas prácticamente para ti solo.

Museo Condes de Castro Guimarães: palacio y jardines

Este palacio del siglo XIX fue la residencia de los Condes de Castro Guimarães, y ahora alberga un museo con colecciones de arte y mobiliario de la época. Pero incluso si no entras al museo (la entrada cuesta 5 euros), los jardines son gratis y merecen la visita.

Los jardines tienen árboles centenarios, un pequeño lago con patos, y bancos donde sentarse a la sombra. Es el lugar perfecto para hacer una pausa del sol y del bullicio del centro. Los fines de semana, familias locales vienen aquí a hacer picnic.

Boca do Inferno: donde el mar muestra su fuerza

A dos kilómetros del centro, esta formación rocosa es uno de los lugares más fotografiados de Cascais. El nombre —Boca del Infierno— viene del sonido que hace el mar cuando entra con fuerza en la cavidad rocosa, especialmente cuando hay oleaje.

"Se llega caminando por el paseo marítimo en dirección oeste, un paseo agradable de unos veinticinco minutos. Cuando hay oleaje, el espectáculo es impresionante: el agua entra con fuerza y sale en forma de espuma blanca. En días tranquilos, el lugar es más sereno pero igualmente bonito."

Hay un pequeño mirador y una cafetería donde tomar algo mientras observas el mar. Es especialmente bonito al atardecer, cuando el sol se pone sobre el Atlántico.

La Ciudadela: fortaleza convertida en residencia presidencial

Esta fortaleza del siglo XVII protegía el puerto de Cascais de ataques piratas. Ahora alberga una residencia presidencial (usada ocasionalmente por el presidente de Portugal) y un hotel de lujo. Se puede visitar parcialmente —los jardines y algunas áreas públicas—, y la arquitectura militar mezclada con elementos palaciegos es interesante.

Desde las murallas hay buenas vistas del puerto y del pueblo. No es imprescindible si tienes poco tiempo, pero si te sobra una hora, merece la pena dar una vuelta.

Dónde comer: pescado fresco y helados legendarios

"Cascais tiene excelentes restaurantes de pescado y marisco. Porto de Santa Maria, frente al mar, sirve pescado fresco a la parrilla con vistas directas al Atlántico. El precio ronda los 30-50 euros por persona, pero la calidad y la ubicación lo justifican."

O Pescador es más económico (20-30 euros) y más local. El ambiente es de tasca tradicional, y el pescado es igual de fresco. Y no te vayas de Cascais sin probar los helados de Santini —una institución portuguesa que empezó aquí en 1949. La cola puede ser larga, pero el helado de nata o de chocolate justifica la espera.

Itinerario perfecto para un día

Si quieres aprovechar al máximo tu día en Cascais, aquí tienes una ruta optimizada:

Sal de Lisboa a las nueve de la mañana para llegar antes de las diez. Empieza paseando por el centro histórico, comprando algún recuerdo o simplemente disfrutando del ambiente. A las once, visita los jardines del Museo Condes de Castro Guimarães para hacer una pausa tranquila.

"A las doce y media, come en Porto de Santa Maria o O Pescador. Después de comer, camina hacia Boca do Inferno —el paseo te ayudará a hacer la digestión y las vistas valen la pena. Vuelve al centro sobre las tres y media, tómate un helado en Santini, y si hace buen tiempo, dedica el resto de la tarde a la playa. El último tren de vuelta sale alrededor de las once de la noche, así que no hay prisa."

💡Si quieres combinar Cascais con Sintra en un día, no lo recomiendo. Cada lugar merece un día completo para disfrutarlo sin prisas. Mejor dedica un día a cada uno.


Preguntas frecuentes

¿Cascais se puede ver en un día?

Sí, es ideal para una excursión de un día.

¿Hace falta coche?

No, el tren es rápido y llega al centro.

¿Qué no me puedo perder?

Boca do Inferno y el paseo marítimo.
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