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Cultura

Historia de Lisboa: De los Fenicios al Siglo XXI

Más de 3.000 años de historia en la ciudad más antigua de Europa occidental. Romanos, moros, el Imperio y el terremoto que lo cambió todo.

JT

Por José Tabares

Desde Lisboa

||18 min lectura
Imagen del artículo: Historia de Lisboa: De los Fenicios al Siglo XXI sobre Cultura en Lisboa
Historia de Lisboa: De los Fenicios al Siglo XXI — Foto: Estaba en Lisboa

Hay una cosa que no me canso de decirle a la gente que viene a visitarme: Lisboa lleva habitada más de tres mil años. Cuando los primeros constructores de Notre-Dame ponían la primera piedra en París, en las colinas sobre el Tajo ya había cinco siglos de civilización acumulada. Fenicios, romanos, visigodos, árabes, cruzados europeos y navegantes portugueses han dejado capas de historia tan densas que la ciudad entera es un yacimiento arqueológico andando.

Por eso cuando alguien me pregunta por qué los azulejos están en todas partes, por qué el fado suena a algo que no sabes definir pero que te llega, o por qué Lisboa mira siempre al río como si esperara algo, la respuesta nunca tiene una sola frase. Tiene tres mil años.

Los Orígenes: Fenicios y la Leyenda de Ulises (1200-700 a.C.)

Los primeros habitantes conocidos de la colina que hoy ocupa el Castelo de São Jorge fueron pueblos del Bronce Tardío, alrededor del 1200 a.C. Pero fue con la llegada de los fenicios —grandes navegantes y comerciantes semitas— cuando el asentamiento cobró importancia. Los fenicios la llamaron Alis Ubbo, que en su lengua significaba 'puerto apacible'. El lugar era perfecto: una colina defendible sobre un estuario navegable, protegido del Atlántico.

La leyenda alternativa —que los propios lisboetas repiten con cariño— atribuye la fundación a Ulises (Odiseo), el héroe griego de la Ilíada. Según el mito, Ulises fundó la ciudad durante su largo viaje de regreso a Ítaca. De ahí viene Olissipo, el nombre latino de la ciudad, supuestamente derivado de su nombre. La ciencia moderna descarta la leyenda, pero los lisboetas la conservan: hay una estatua de Ulises en el Panteón Nacional.

Olissipo Romana: La Ciudad que Roma Convirtió en Joya del Imperio (200 a.C. - 500 d.C.)

"Roma conquistó la Península Ibérica a partir del siglo II a.C. Olissipo se convirtió en una de las ciudades más prósperas de Lusitania (la actual Portugal y parte de España). Julio César la elevó a la categoría de municipio romano en el año 60 a.C., un privilegio enorme que le daba a sus ciudadanos los mismos derechos que los romanos de Italia."

La ciudad romana se extendía por las actuales Baixa y parte de Alfama. Tenía teatro (se pueden ver restos bajo el Chiado), termas, acueducto y el foro en lo que hoy es la Praça da Figueira. Olissipo exportaba garum —una salsa de pescado fermentada que era al Imperio Romano lo que el ketchup al siglo XX— a toda Europa. Las fábricas de garum se han encontrado bajo varios edificios del centro histórico.

💡Puedes ver restos del Lisboa romano en el Núcleo Arqueológico de la Rua dos Correeiros (bajo el banco BCP en Baixa), en el Museu do Teatro Romano, y en las ruinas del Convento do Carmo.

Al-Uşbûna: La Ciudad Mora (714-1147)

En el año 714, los ejércitos islámicos que habían cruzado el estrecho de Gibraltar tres años antes llegaron a Lisboa. La ciudad pasó a llamarse Al-Uşbûna y vivió más de cuatro siglos bajo dominio árabe. Este período dejó una huella profunda que todavía es visible: la medina mora se extendía por lo que hoy es Alfama (del árabe Al-hamma, 'fuente caliente de agua'), y la estructura laberíntica de sus calles sigue siendo árabe.

Los moros construyeron o reforzaron el castillo, excavaron cisternas de agua, y convirtieron la ciudad en un centro comercial entre Europa y el Mediterráneo. La palabra 'alfange' (tipo de espada), 'alcova' (dormitorio), 'azulejo' (del árabe az-zulayj) y muchas otras palabras portuguesas tienen origen árabe. El legado moro en la lengua, la arquitectura y la gastronomía portuguesa es inmenso.

La Reconquista: Afonso Henriques y 1147

"En 1147, el primer rey de Portugal, Afonso Henriques, sitiaba Lisboa con sus tropas. La ciudad era una fortaleza bien defendida. Fue entonces cuando llegó providencialmente una flota de cruzados del norte de Europa —ingleses, alemanes, flamencos— de camino a Tierra Santa. Afonso negoció con ellos: si le ayudaban a conquistar Lisboa, podían quedarse con el botín y las tierras."

El asedio duró cuatro meses. Según las crónicas, las tropas de Afonso atacaban por tierra mientras los cruzados cortaban el suministro por mar. El 25 de octubre de 1147, Lisboa cayó. El primer obispo de la Lisboa cristiana fue un cruzado inglés: Gilberto de Hastings. Se dice que algunos de esos cruzados se quedaron a vivir en Lisboa, y sus descendientes aún viven en algunos barrios históricos.

Capital del Imperio: Los Siglos XV y XVI

La Lisboa medieval fue creciendo alrededor del castillo y hacia el río. Pero la ciudad que conocemos hoy nació principalmente en los siglos XV y XVI, cuando Portugal construyó el mayor imperio marítimo del mundo. El descubrimiento de la ruta a India por Vasco de Gama en 1498, la llegada de Cabral a Brasil en 1500, y la primera vuelta al mundo de Magallanes y Elcano (que partió de Sevilla pero con tripulación y planificación portuguesa)... todo esto convirtió a Lisboa en la capital del mundo.

La ciudad creció hasta los 100.000 habitantes, convirtiéndose en una de las mayores de Europa. El barrio de Belém, entonces fuera de la ciudad, se llenó de monasterios, palacios y arsenales. El Mosteiro dos Jerónimos, construido con el dinero de las especias de India, es la joya de ese período. El estilo manuelino —con sus decoraciones de cuerdas, armillas, cruz de la Orden de Cristo y motivos marinos— es la expresión artística de esa Lisboa imperial.

La Catástrofe: El Terremoto de 1755

"El 1 de noviembre de 1755, Día de Todos los Santos, mientras la población asistía a misa, un terremoto de magnitud estimada entre 8 y 9 sacudió Lisboa durante diez minutos. Lo que no destruyó el sismo lo destruyó el tsunami que llegó cuarenta minutos después por el Tajo. Los incendios ardieron durante días. Entre 30.000 y 60.000 personas murieron en Lisboa (de una población de 200.000)."

La Baixa actual no existía antes del terremoto. El Marqués de Pombal, primer ministro del rey José I, organizó la reconstrucción con una eficiencia y modernidad asombrosas para la época. La nueva Baixa Pombalina fue diseñada con calles rectilíneas, edificios prefabricados con estructuras antisísmicas (la famosa 'gaiola pombalina'), plazas regulares y una urbanística que adelantaba en dos siglos lo que haría el barón Haussmann en París.

El Siglo XX: De la Dictadura a la Revolución de los Claveles

El siglo XX comenzó con el fin de la monarquía (1910) y la proclamación de la República. Pero lo que más marcó a Portugal fue la dictadura de António de Oliveira Salazar (1932-1968), el Estado Novo. Bajo Salazar, Portugal mantuvo sus colonias en África y Asia cuando el resto del mundo descolonizaba, lo que llevó a guerras coloniales devastadoras en Angola, Mozambique y Guinea-Bissau.

La mañana del 25 de abril de 1974, un grupo de capitanes del ejército dio un golpe de estado casi incruento que terminó con cincuenta años de dictadura. En Lisboa, la gente salió a las calles a celebrar. Alguien metió claveles (era la flor de temporada en los mercados) en los cañones de los fusiles de los soldados. La Revolución de los Claveles no disparó un solo tiro y cambió para siempre la historia de Portugal. El 25 de abril es hoy festivo nacional y el Puente sobre el Tejo, inaugurado en 1966 como Puente Salazar, fue rebautizado como Puente 25 de Abril.

Lisboa Hoy: Capital Europea y Ciudad del Mundo

"Desde la entrada en la Unión Europea en 1986 hasta hoy, Lisboa ha vivido una transformación radical. La Expo 98 regeneró el barrio de Parque das Nações, convirtiendo una zona industrial abandonada en el modelo de urbanismo contemporáneo de la ciudad. En los años 2010, Lisboa se convirtió en uno de los destinos más deseados de Europa: el reconocimiento de su luz especial, su cultura, su gastronomía y sus precios (todavía razonables comparados con el norte de Europa) atrajeron a millones de visitantes."

La Lisboa de 2026 es una ciudad en equilibrio delicado: entre la tradición y la modernidad, entre el turismo y la vida cotidiana de sus habitantes, entre la globalización y la preservación de su identidad única. Caminar por sus calles es, todavía, uno de los placeres más intensos que puede ofrecer Europa.


Preguntas frecuentes

¿Cuántos días son ideales para Lisboa?

Entre 2 y 4 días para ver lo esencial sin prisas.

¿Cuál es el mejor barrio para alojarse?

Baixa-Chiado es práctico; Alfama es más auténtico.

¿Qué época es mejor para viajar?

Primavera y otoño tienen buen clima y menos turistas.
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